Después de que detalles tus problemas de movilidad, salud, molestias o lesiones, se procede a valorar tu rango articular. Es decir como te mueves y controlas diferentes posiciones de tu cuerpo, ¿cuántas veces sentiste que un lado del cuerpo tenía menos movilidad, fuerza e incluso que sentías dolor? Es por ello que evaluar tus diferencias de movilidad (asimetrías) o fuerza nos aportan datos importantes sobre que posiciones no son controladas adecuadamente por tu sistema neuromuscular.

  1. Valoraciones de fuerza mediante dinamómetro: Evaluaremos las diferencias de fuerza que existen entre cada lado del cuerpo y el tiempo que tardas en mantener o alcanzar una fuerza determinada.
  2. Ejercicios de potenciación neuromuscular de las posiciones detectadas con menos fuerza o rango de movimiento. Mediante diferentes estímulos en función del caso desde ejercicios activos (isométricos, concéntricos o excéntricos), vibración local de baja frecuencia, visualización hasta otros como ejercicios de biofeedback.
  3. Escalas del dolor: en ocasiones las limitaciones de rango y fuerza van acompañados de dolor asociado, aprenderás a utilizar escalas subjetivas del dolor para que conozcas tu evolución.
  4. Ejercicios de potenciación neuromuscular del resto de musculatura del cuerpo.
  5. Re-valoramos del progreso de la sesión y lo comparamos con sesiones anteriores.
  6. Programación y ajustes semanales de tu entrenamiento individualizado:
  • Sesiones semanales necesarias.
  • Con ejercicios de potenciación específica de la musculatura que tienes con más problemas y ejercicios para aumentar tu fuerza a nivel general.
  • Propuestas de entrenamiento individualizadas o grupales.
  • Otros ajustes de la programación de tu entrenamiento semanal o hábitos de vida diarios.